Averías más comunes que tu coche puede sufrir en verano

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La llegada del verano puede afectar en distintos grados de gravedad la salud de tu vehículo. Tener presente los distintos tipos de averías que puede sufrir tu coche te puede ayudar a prevenirlos.

Es cierto que, en la mayoría de los casos, somos los únicos responsables de lo que le ocurre a nuestro vehículo, por falta de previsión o por mala praxis al volante. Sin embargo, también es cierto que hay otras ocasiones en que no tenemos nada que ver con esos fallos. La llegada del verano y el consiguiente aumento de las temperaturas juegan un papel protagonista en las averías más comunes que se producen en esta época estival. Tenerlas muy en cuenta antes de realizar algún viaje o simplemente en nuestro día a día nos puede hacer ahorrar mucho tiempo y dinero.

Así pues, a continuación, te dejamos los fallos más comunes que puede sufrir tu coche con la llegada del verano.

  • Sistema de frenado: Según diversos sistemas de análisis web de averías automovilísticas, el sistema de frenado es el componente al que más le afecta la llegada de las altas temperaturas. Hay que tener en cuenta que este sistema está compuesto por una serie de pastillas que actúan por fricción sobre los discos de freno o el tambor. Debido a su constante exposición al efecto calorífico, es el sistema que más sufre y se resiente. Asimismo, las mismas pastillas de freno pueden deformarse por la acción de la presión que se transforma en calor al que se suma el de la temperatura exterior, lo que puede desembocar en un fallo de funcionamiento de los latiguillos de freno.
  • El radiador: No hay que olvidar que la misión principal del radiador es refrigerar el motor, lo que hace que esté en contacto directo con el calor externo para transformarlo en frío. Su exposición a las altas temperaturas puede perjudicar gravemente su correcto funcionamiento. Así pues, resulta esencial tener muy presente este punto y prevenir los posibles fallos revisando los niveles de líquido refrigerante de manera que observemos, además, que no aparezca ningún tipo de elemento u obstáculo en suspensión que pueda afectar al funcionamiento del radiador.
  • Las ruedas. El desgaste continuo al que están sometidas las ruedas por el efecto de rodamiento, sumado al recalentamiento del roce con la calzada y al aumento del calor ambiental tiene como consecuencia el aumento exponencial de las posibilidades de sufrir una avería relacionada con las ruedas. Hay que tener especial cuidado con estos cuatro elementos porque las posibilidades de tener un accidente aumentan a la par con las de tener una avería. Además, es importante también mantener bajo control la presión ya que el calor hace más probable que tengamos un reventón.

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